Colibrí•Jaguar•Anaconda•Yubarta•Tonina


Isla Siempre

«La ofrenda empezó unos días antes, con preparación del cuerpo y mente. Nutrirse de frutas, vegetales, agua para apagar el fuego, del corazón y timón para orientar el espíritu. Inicio de los noventas con #Pierrelefou, #clarillaymario,#Doracreadora, #Esfenoides ahora #Andradeautor y #TutankamonJessiyes, #Azoeiniciando, #SusyCuatro en #Putumayohontas, #Laurelemonderfi, #Losdelapontixaveriana, #Luna, #Fabmanzanita,#Dieguinmusico, #Nestorconsentidocomun, #Hollmanquevoz, #Noeaja #25añosPuj, #Dianartemisa#losemioticos. Acudieron a mí, las lunas anteriores a esta ceremonia sagrada. Agradecí las coincidencias y particularmente, esa madeja del espaciotiempo y a mis compañeros de viaje, cuando los nudos se desatan y los horizontes se despejan.

Muchos años antes, en el despertar de la vida, mis abuelas se habían encargado de develar los estratos de la realidad y las capas de lo surreal. Recibir voces, interpretar sueños y realizar siembras.

Adulta y ya en territorio ancestral, con un cuarto de siglo a cuestas y a punto de recibir el cartón que legarizaría mis indagaciones ulteriores e intronizaría mi ser y estar en una de mis vidas, el periodismo, fui a un seminario en el Instituto Alexander Von Humboldt. Uno de los cinco de investigación del Ministerio de Medio Ambiente.

Alentada por la Convergencia #Loquenosdejoelminambiente, con viáticos y guiño del Jefe de Prensa, me subí a una flota, bus generalmente ruidoso y con frenos escasos, en dirección a Villa de Leyva. Por los azares de esa mezcla entre pasantía y afán por irme siempre de Bogotrópolis, apenas si empaqué la grabadora, una manta, la Zenith, cámara insigne de estudiantes sinunduro, la libreta y los lápices de colores. Se me olvidaron las prendas, más no las ganas. Ganas de devorar pistas, señales,signos. Mientras alguna canción de despecho alternaba la carrilera de rigor con algún bolero de antaño del verbo quien sabe, repasaba los comentarios de los colegas de esa estación. La palabra precisa y el mirar poeta de la Iriarte, la pausada voz y sensatez de la Mamby, el sabor del verbo caribeño de la Né,la ternura y juicio de la Pete, el polo a tierra y agua de la Rubí,la sonrisa y le design de Beatriz,la ironía de aquella de las pestañas largas y de cuyo nombre no logro acordarme, las añoranzas del Corporegional, las picantes narraciones desde el Valle de Upar hasta Rololandia del Pavajeau, el humor y elegancia del Jorge,las fraternidades y los matices de los viajes del Rangel, los sarcasmos y la sofistication de Lisandro.Navegábamos entre la militancia verde, el ecoracionalismo,la pasión por la defensa del planeta o simple y totalmente, por el puritico amor por la naturaleza. Por la vida misma y sus meandros. En esta casona patrimonial al frente de la placita colonial donde se situaba el Instituto, remanso de paz y pajaritos en el aire, dormí. Y los amaneceres siguientes, visité Ecce Homo, el Observatorio astronómico muisca, el Fósil y su entorno milenario. Aún no habían erigido museogragía. Canto de Colibrí, atardeceres en las mesetas, acampar, conocer y regresar a la ciudad.

A los seis meses y despuntando mi nuevo oficio como investigadora cultural, fui invitada a escuchar  cánticos Jayeech'is en luna llena, danzar y cantar en la ranchería, ungirnos el rostro en magenta, desangrar el chivo, invocar a Pulowi y repetir el ciclo de la serpiente devorándose. Era "cachaca", como denominan los costeños a los de la capital en Colombia. Era funcionaria del gobierno, trabajando en desarrollo y fomento regional para el nasciente Ministerio de Cultura. Eran los finales de los noventa. Eran tiempos convulsos y fascinantes a la vez. Contra todos los pronósticos, esta mujer del centro, había sido adoptada por ellos, como si hubiese nacido en la región, como si les perteneciese. No cabía en mí, de tanto regocijo y expectativa, un regalo trabajar en la reconstruccion de identidades, empoderamiento de colectivos y expresiones tan diversas como paisajes humanos. Gracias a Sofía,la colega de la Secretaría Departamental de Cultura de la Guajira, una comprometida gestora de origen sanadresano, unida a Vito, poeta y destacado escritor descendiente de wayúus, comprometidos con el rescate de las raíces y los puentes, organizamos junto con autoridades y organizaciones locales, líderes, creadores y periodistas, los Encuentros municipales, departamentales, regionales y el nacional  de "Crea, una expedición por la cultura colombiana". Por mi lado, en Guajira,Atlántico, Córdoba y César, donde los Cómplices del Caribe aparecieron. Más adelante nos adentraremos en esta temperatura de color. Vamos al encuentro de la otra Cofradía, #CREA, con el #EjeboyacenseMurciaAvilaPinzónAponte,#losdeantesencrea SanmiguelAlfonsoAlba; los #chiquitosperopicosos, parafraseando al insigne Director de cine de #LaUniversal y también de CinematografíaMinCultura, ahora en #FICCI; la Carmonita; la bella toche Fanicilla; la arquitecta LilianaEctaEs; los dos periodistas caleños #ladobleA, también convertidos a la región. Coordinadores regionales,implementando el #SistemaMunicipalDepartamentalRegionaldeCultura en el 97 y 98 y el apoteósico #EncuentroCreaNacionaldeCultura en 1999, en 32 departamentos bajo la égida de Lee, música de flauta con rigor y visión a cargo de la coordinación nacional de la Expedición y, CaBeto, dramaturgo y economista, devenido en coordinador de estas bestias sueltas en cordilleras, valles, selvas y desiertos. La #patrimoniosumergido y #laCreativa, especializándonos en gestión cultural, qué año tan grato ese 98, con los #mahutdianos.Y Guzmán, el Lord bogotano, ex viceministro de cultura, hombre de tablas y también de arquitecturas institucionales en pos de la pluralidad y fomento de la riqueza cultural, que en serenidad descanse.    Eran territorios y gestas bajo el liderazgo de Osorio, Ministro de cultura en aquellas travesías, tambien cultor de iniciativas, festivales aquí y allende el Golfo de México, del Internacional de Teatro de Bogotá, ahora Director del Mayor, Santo Domingo y Distrito unidos para ofrecer el mundo en artes en la capital.

Bello es volver a los lugares donde la vida nos ha brindado la rebeldía, la perseverancia y la inspiración. El territorio guajiro, es uno de esos parajes, donde  distintas revelaciones de la raíz se deslizan aún gota a gota, gotas cian, ahora se erige una estalactita. En uno de los eventos de la Nación Wayúu o wahira, el Outsü, inició la toma del café al toque de la Kasha, percusión de fuego en medio de canutillos y enceguecedora luz cenital. Agosto siempre. Los palabreros ofrendaron sus verbos al desierto, al mar, a los vivos y a los idos en la Maziruma, esa línea de horizonte que algunos traemos tatuada en el iris entre la tierra y el mar. Yonnas, giros y giros, circunvalaciones de la seducción. Retroceder nunca, rendirse jamás, como en la guerra, sea en hollywood, caliwood o donde sea que lo femenino complemente lo masculino en tradiciones, festividades, celebraciones.Leche de cabra,carne de chivo a la braza y,chirrinchi, maíz en varias declinaciones, eran alimento.  Homenajes a la lengua, al mar, al fin y al inicio, eran la savia. Y brindar por la pertenencia, la confraternidad y el origen, faltaba más. Imágen vívida de una mujer esculpida en roca cobriza, recibiendo el Majayut de oro y nuestro silencio, por su destreza en la defensa de los saberes de ayer, hoy y siempre.

Meses antes, acompañados de luz azul, como en los desiertos y en las despedidas, habíamos compartido fogatas, relatos y sonrisas  en los amaneceres con los hijos del viento.

En el segundo ascenso a la Sierra Nevada de Santa Marta, con la nieta de la Mama Blanca caminando y el conductor arriando el burro con los elementos del trueque, ciertos sueños fueron develados en la neblina y el fuego de esas noches sin fin. Al amanecer y con sinfonia multicolor, conversamos con la familia de uno de los Cabildos Gobernadores Kogui de la Línea Negra . Cenamos con sus esposas y sus hijos, después de un día largo como la espera. Dos horas de trayecto en cuatro puertas, otras tantas ascendiendo desde la falda a la cima de la Sierra, algunos descansos con pájaros y coros de monos, degustación de mangos y guayabas, de humedad y verdor por doquier, otra hora soltándonos en el río Mingueo y al fin, divisar el mar desde esta altura. Una inmensidad azur allá y nosotros albur aquí, en esta única montaña verdísima y su pico níveo . Intercambiamos sal, café, carne, granos y medicamentos, por visiones, historias, cantos, hojas, flores y frutas.

En la siguiente escala, ir a la única ciudad con río y mar, Barranquilla por supuesto. Desentrañar el ajedrez político de la costa, un privilegio colmado de carcajadas fuertes como el talante de los #CaballerosdelaLogiaNegra. Allí tambien las ofrendas. Tubará, Koguis y Arhuacos peregrinando hacia este sitio sacro, para el pagamento. Subsecuentes contradicciones de la oficialidad y no obstante, el reconocimiento por la convergencia de otredades, de iguales y distintos. Cómo olvidar el regreso en la nave de Stone, con el PumaPutumayo, Giuseppe leyendo el #horoscopodeGarfield mirando bocarriba las estrellas, vamos Sanmiguel, los destinitos son más traviesos que cualquier horóscopo. Tantas felicidades juntas en el Barrio de las Flores, el Magdalena, las frías, la vía cuarenta.

No solo una eXpedición, tambien un regocijo por la cultura colombiana. Y para esta viajante, el sendero de Abya Yala ya despuntando hacia el Qapac Ñan, quien lo creyera.

Puerto Colombia, brisa, mar y fuego con tempo. El río, siempre el río. El Caribe, una y otra vez el Caribe. A mar ti za jes.

En otro de mis pretextos laborales, este más formal y ya laburando en el Distrito Capital, en la implementación de los Planes Maestros 2005-2019, en la Secretaría Distrital de Planeación, en mayo del 2007, escapé hacia Boyacá, una de las cunas de los Muiscas. Un mes antes, habia ido con mi hermanita a Villa de Leyva, en un jueves como hoy de Semana Santa. Subimos durante dos horas montaña adentro y corazón expuesto, hasta la primera laguna y nos detuvimos a descansar. También reimos mucho ese día y los siguientes, pues al llegar a la cima de la meseta, asistimos sin querer a un saludo al sol, interrumpido por un celular. La sorpresa en los rostros de los presentes era igual al sonrojo del invocante, asi que nos retiramos pronto a disfrutar de la niebla y del silencio. La ironía de los siglos y el Jaguar no dan tregua, dicen los Antiguos. Siempre alertas debemos estar. Este siglo XXI, hay una matrix implacable, hecha de litio, con hordas vociferantes y gladiadores de plástico, enredando a rebaños humanos repetidores de información. No obstante, también descubrimos enciclopedias virtuales, nos encontramos en el ciberespacio, incluso abrazamos a prójimos lejanos y amigos distantes e intercambiamos con conocidos y desconocidos, como aquí. Acortamos leguas, abreviamos pasos.

Con el Hombre Jaguar, en esos 2005 al 2013, hemos evocado los saberes ancestrales, por su camino y por el mío. Por su insigne novela gráfica sobre los aconteceres de estas tierras en época prehispánica y por la mía, esta crónica por imprimir en tinta magenta sobre papel de maíz encuadernada en corteza de plátano.

Entonces, una estación despues de ese senderismo con Indra, volví a sembrar risas en Iguaque, esta vez con los amigos del tejido, de los fósiles y del Colibrí. Trecking de tres días hasta los siete espejos de agua, antes de bajar por la cascada de la Chorrera y acampar donde crecen los hongos apreciados por caminantes, campesinos, medicos tradicionales y turistas incautos por igual.

Antes de partir más al sur, Living in me en Pacico Sur #vamosperú, #IslaPerdida, #BuenaMuerte y #PescadosCapitales, fui con #RojoFilms a Suesca, punto y contra punto para escaladores, un ascenso maravilloso a la otredad. Como #Aliciaatravésdelespejo , ahora Aitana, conversaciones que alegran la vida y amenizan nuestros relatos audiovisuales, como los mappings en muros del Museo del Chicó, para celebrar en agosto de este año, el Día Nacional Suizo en Colombia. Puentes biculturales entre la Cordillera y los Alpes, entre las pluralidades de ambos países, entre las distinciones y sintonías entre el primer mundo y este territorio que alberga el primer, tercer y cuarto mundo, quien sabe cuando en vías de desarrollo. Con #MaeyBux liderando, los #tressolesdelbunkercitoBvqPhdNvc, #PafumiahorantesStela, #nagrmcmviroigni y #losNpodshcosudeseco, día a día sincronizamos el reloj swatch con la maquinaria local, hace 12 años para mi, para ellos, otros lustros.

En estos días de mayo, recuerdo mi anhelo de antaño, presenciar con #mipalenqueraoceanica, la migración de las reinas del Pacífico, las ballenas jorobadas o yubartas, en algún amanecer entre julio y noviembre de algún año, por Bahía Solano, Nuquí, Isla Gorgona, Bahía Málaga. He dormido en Pianguita. He navegado cerca a la antigua prisión, ahora sitio protegido, he bordeado por carretera esa costa…aún no hemos buceado junto a ellas. Pronto nos inclinaremos y cantaremos con ellas la oda de las corrientes submarinas. Es la saudade de lo no vivido, alegría de lo presentido. Algún dia, me dije entonces y también hoy en estas lunas llenas de marzo, abril y mayo

Entonces, desde las travesías con los Hermanos Mayores del Amazonas, de la Sierra y del Desierto, jugamos con las Toninas, corremos con el Jaguar, soñamos con las Yubartas, cantamos con el colibrí y retornamos con la Anaconda. Ayer con ustedes cómplices. Ahora con Rimminmwen.»

Ximena López Arias

@Ximena López Arias – Reconstrucción de Templo al Sol, por Silvia Celis en Suamuxi, actual Sogamoso, febrero 17 del 2017, celebrando Hermandad.

@Ximena López Arias – atardeciendo ayeres, #playa tranquilo#sanandrésislas, marzo 2022

4 comentarios en “Colibrí•Jaguar•Anaconda•Yubarta•Tonina

  1. Mi querida Ximena, me encantó el ritmo, el tono y la construcción de este texto. Sumerge y narra. Supongo que hace parte de un texto mas largo que va por la misma via.

    Abrazotes.

    Alejandro Chaparro Director Producer @perrosproducer Bogotá, Colombia Cel 57+ 3162220004

    On Fri, Apr 15, 2022 at 12:43 AM Ximena López Arias: Chroniques d’Ici, Maintenant et Toujours | Crónicas Aquí Ahora y Siempre wrote:

    > cronicas aquī ahora y siempre/chroniques ici maintenant et toujours > posted: » «La ofrenda empezó unos días antes, con preparación del cuerpo y > mente. Nutrirse de frutas, vegetales, agua para apagar el fuego del corazón > y timón para orientar el espíritu. Unas lunas antes, invocar las > coincidencias, encontrar el espaciotiempo y» >

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